Jesús Reyes Ferreira








Los colores de la gracia
del 10 de octubre al 7 de noviembre de 2003


Chucho Reyes es piedra angular del arte mexicano. Por su obra circulan imágenes nacidas de la cultura popular, que la vitalidad luminosa de Reyes convierte en celebración de colores y trazos admirables. Resulta un honor que la UAM-Xochimilco exhiba esta obra, y esto lo hacemos gracias a la generosidad de Margarita Reyes, albacea comprometida con una obra de alcances universales. La presente muestra deja ver varios de los caminos elegidos por Reyes, a quien se le ha identificado con los gallos; que siendo importantes, son una parte de su trabajo plástico. Observar esta riqueza propositiva es adentrarse en un mundo que atrapa por sus calidades y sus colores tan distintivos. Chucho Reyes es el artista de la alegría, de esa euforia que reconoce lo inmediato y lo transforma en horizonte gozoso. Esa tarea la consolida al romper gestos de solemnidad o mexicanismos insustanciales, porque Reyes quiso ir al corazón mismo de lo nacional en concordancia con un espíritu abierto al mundo. El intercambio fue saludable y la obra de Reyes es presencia artística de muy altos vuelos, esto en compañía de ángeles y gallos, figuras tan queridas por el maestro.

Mtro. Norberto Manjarrez Alvarez
Rector de la Unidad








Datos biográficos Jesús Reyes Ferreira

1880
Nace en Guadalajara, Jalisco, durante el mes de octubre. Sus padres son Buenavetura Reyes Zavala y Felipa Ferreira Flores. De este matrimonio, nacen cuatro hijos: María, Benjamín (muere a la edad de 4), Jesús y Antonia. Jesús crece en una atmósfera familiar, dominado por el carácter excéntrico de su padre, estricto y severo, quien dormía con 4 gallos a cada pata de la cama, en prueba ascetismo y disciplina, y con un ojo enorme pintado en el techo de su recámara para recordar la presencia de un Dios inquisitivo que veía y juzgaba la privacía de su vida familiar.








1894
Termina sus estudios de primaria en una escuela particular. Pronto, empieza como aprendiz en la tienda de grabados y litografías de Loreto Ancira. Durante uno de sus periodos de vacaciones escolares, entra a trabajar en una tienda de chocolates. Empieza entonces a dar trazas de su ardiente imaginación y de su sensibilidad a partir de las ensoñaciones que le producías las manchas de grasa que los chocolates dejaban en el papel. Comienza a trabajar en la Casa Pellandini, en Guadalajara, una tienda dedicada a materiales para arte, como diseñador de aparadores. Allí comienza a desarrollar un gusto por distintos materiales y colores al exprimir los tubos de óleos encima de telas, decorando las ventanas con sus atractivas composiciones.

1900
Durante El Porfiriato, vive en Guadalajara, en un ambiente de quietud familiar de provincia.

1911
Su padre muere en octubre. Jesús hereda objetos de arte y antigüedades Es entonces, cuando caminando por las calles de Guadalajara, o en un tranvía, que se empeña en descubrir piezas viejas u obras de arte, y trata de adquirirlas; pudiera ser una imagen barroca de Cristo, una lámpara de estudiante o un librero tallado en madera.








1913-15
Elige un cuarto en su casa para convertirlo en tienda de antigüedades, con un carácter único por la manera de agrupar arte popular con piezas clásicas. Allí acumula pinturas coloniales, juguetes de los frailes, madonas barrocas, gallos de latón, bancas de iglesia de madera tallada, judas y ornamentos hechos de papel y de palma. La tienda se convierte en un punto de reunión de muchos artistas, quienes van allí a vender o cambiar piezas de arte, o a platicas y ver las nuevas adquisiciones.

1924
Jesús empieza a pintar sus primeros papeles de china, los utiliza modestamente sólo con el fin de envolver las antigüedades que se vendían en su tienda. Eran muy poco elaborados. Consistían de 3 a 4 colores y de tema o composición similar a las fiestas populares. No fue poca su sorpresa cuando empezó a advertir que aquellos papeles, que él había pintado por el gusto de hacerlos, empezaban a tener una demanda ya no como envoltura sino por sí mismos. Poseedor de un indudable gusto estético, además de sus antigüedades y de sus primeros papeles, el artista hacía arreglos para fiestas y bodas en Guadalajara. En ellos utilizaba los propios objetos de su tienda en combinación con flores y otros aderezos que formaban un armonioso y bello conjunto; dadas estas circunstancias reeduca a la aristocracia mexicana valorizando los objetos y tradiciones nacionales. Su vida empezaba a ofrecerle una serie de logros y hallazgos en distintos campos. Ixca Farías le permitía tener un cuarto en el Museo de Guadalajara, en donde Jesús Reyes podía montar diversos objetos y arreglos. En El Baratillo, Antonio de la Peña lo reconocía como el anticuario con más piezas y más gusto en Guadalajara. Fue también un asiduo asistente a los escenarios teatrales. Conoció y fue amigo de Virginia Fábregas, de la Markova, de la Pavlova, de La Tórtola de Valencia, bailarina de las cortes europeas, a las cuales les montaba las escenografías ambientadas con piezas de su colección y de Pablo Casals.








1926-29
Durante la guerra de los Cristeros, Jalisco es una de las plazas fuertes del movimiento, Jesús Reyes no es afectado por la guerra. No ve ninguna necesidad de juzgar el conflicto social, aunque proviene de una familia religiosa y él mismo es católico. Es el mejor momento para concentrarse en su trabajo de coleccionista de arte. A pesar de la guerra, continúa coleccionando, yendo a cualquier región, a cualquier hora, a comprar o a salvar de los saqueadores cualquier obra de arte. Es por esa época que comienzan a tener peso sus opiniones en el arte e influye en la generación joven de pintores como Juan Soriano, Raúl Anguiano, José Ma. Servín, Oscar Bernache, Xavier Guerrero y Jorge Enciso.

1938
Sale de Guadalajara, donde almacena su valiosa colección de arte y antigüedades. Su taller llena su vida desde ese momento hasta su muerte. En esta época se entrega totalmente a la pintura. Mientras tanto, su colección de objetos es más voluminosa y variada, no sólo sigue comprando libros, muebles y esculturas, sino un gran número de artefactos, zapatos, bastones, mascadas y judas.








1942
Marc Chagall llega a México para hacer la escenografía del ballet Aleko; Jesús Reyes tiene la oportunidad de conocerlo justamente antes de una de las funciones y le muestra algunos des papeles. El pintor ruso se fascina con el gesto del jaliscience y lo abraza con el mejor halago: “Usted es el Chagall mexicano”.

1950
Después de conocer al arquitecto y artista Mathías Goeritz y gracias a su intervención, presenta su primera exposición en la Galería Arquitac, en Guadalajara.

1951
Por su amistad con Luis Barragán, que por entonces planificaba el Fraccionamiento del Pedregal de San Angel, Jesús Reyes empezó a participar en el proyecto como asesor ejerciendo su gran influencia en los campos de la arquitectura y el urbanismo. Así el pintor, haciendo alarde de su incomparable sentido artístico, hacía sugerencias, ajustaba ideas y definía buena parte del proyecto que se estaba llevando a cabo. De este modo gracias a su talento, se empezaron a incorporar colores a la arquitectura y cobró efecto la nueva función panorámica de los jardines. Fue así que también dejó sugerencias referente al uso de colores de puertas de madera y predios volcánicos.
Diariamente, desde temprano en la mañana, pinta en el patio de su casa, usa pinceles y sus dedos, y trabaja sobre papel de China y cartón. Bajo la influencia de la naturaleza, sigue creando su universo pictórico. Junto con Cynthia Sargent empieza a trabajar en tapicería. También hace algunas esculturas.








1961
Jesús Reyes actúa como “Hembarrador” en la Exposición Internacional que concibió Mathías Goeritz, “Los Hartos”, en la Galería de Arte Antonio Souza.

1962 Al cumplir 80 años, el INBA le organiza como homenaje una gran retrospectiva. No sólo se muestran sus pinturas, sino también los objetos de arte, gran parte de su ambiente, de su vida cotidiana. Parece paradójico que la obra de Reyes resulta más alegre con más colorido que la de muchos artistas jóvenes.

1972
A la edad de 90 años con la ayuda de su sobrino David, Jesús visita Europa por primera vez, exhibe su obra en Barcelona, donde realiza cuatro litografías en el taller Poligrafía. Tiene otra exposición en la galería que lleva su nombre en la mansión localizada en la Plaza San Jacinto. Resulta todo un acontecimiento.

1974
Su genio creativo y su mente de investigador se expanden cuando regresa de su segundo viaje a Europa. Comienza a trabajar con óleos, termina cinco pinturas. Trabaja lienzos y madera, y recibe una mención especial por su retrato de un Rey Hippie.

1975
La Galería Pecanins presenta la última muestra de Reyes en vida.

1977
Muere el 5 de agosto en la Ciudad de México.



Lily Kassner